El primer ascenso de San Martín a la “A” significó una revolución para el fútbol tucumano. Por primera vez un equipo local jugaba en el fútbol de Primera de todos los domingos, ya no con el sello de los antiguos e inolvidables Nacionales, sino todos contra todos y por los puntos para la tabla general. 

El 16 de noviembre de 1988 el fixture determinó la visita de River Plate a La Ciudadela y, como era de esperarse, el estadio explotó.

Al recibimiento a la visita le sobró folclore y no faltó la gallina arrojada al campo, todo un clásico cuando jugaba el “Millo” fuera de Núñez, práctica hoy en desuso, en buena medida por las repetidas quejas de la Sociedad Protectora de Animales.

Pero vamos al partido. San Martín le jugó de igual a igual al River que dirigía César Luis Menotti, pero se topó con las atajadas de Ángel David Comizzo. Fue derrota por 2 a 1 para los tucumanos, que marcaron por medio del “Eterno” Jorge López. ¿Los goles de River? Jorge Da Silva y Abel Balbo. La recaudación fue récord: 1,1 millón de australes.